El pleno desarrollo de la personalidad contemplando todos los aspectos: afectivo, social e intelectual.

 

Fomento y desarrollo de la creatividad.

 

Participación en la vida social, aprendiendo de manera lúdica normas de convivencia y cooperación.

 

Adquisición de conceptos y hábitos intelectuales a través de una metodología activa.

 

El respeto hacia las personas y medio físico que le rodea.

 

Guiarles para una buena adquisición de actitudes y valores.

 

Que aprendan a ser felices y sobre todo hacer felices a quien les rodea.

 

Facilitar las relaciones sociales con sus iguales y con los adultos, desde el punto de vista de la comunicación, colaboración y responsabilidad.

 

Identificar y expresar, de forma cada vez más precisa, las necesidades básicas de alimentacion, higiene, salud, bienestar, juego y relación, actuando progresivamente de forma autónoma.

 

Adecuar progresivamente sus actuaciones a las situaciones de juego y movimiento, utilizándolas para canalizar sus intereses y adquirir conocimientos.